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familiaSe recomienda cuando la pareja entra en conflictos circulares recurrentes que se han intentado resolver sin resultados satisfactorios.

Se realizan aproximadamente 5 sesiones de Diagnóstico para identificar los principales conflictos y sus orígenes, luego los temas principales se transforman en disparadores relacionales que se trabajan en las sesiones posteriores.

Los disparadores se desensibilizan en sesiones conjuntas donde cada miembro de la pareja comienza a solucionar sus temas desde el origen, en presencia de su compañero y con la ayuda de EMDR. Por lo cual es una intervención muy completa porque trabaja en lo relacional y en la red de memoria de recuerdos perturbadores del cerebro al mismo tiempo.

La pareja puede venir a consultar en forma conjunta o podemos comenzar con un miembro en la primera consulta. Es normal que uno de los miembros asista más convencido que el otro, o que venga algún miembro con resistencias o sin ganas, o quizás llegan a pedir ayuda sin tener claro de seguir una terapia de pareja o si seguir juntos o no.
Cuando la parejas entran en crisis y ya han intentado varias soluciones sin éxito es habitual que vengan a pedir ayuda con un alto nivel de desesperanza sintiendo que la terapia es el último intento antes de pensar en una separación. Todo lo anterior es perfectamente normal y esas dudas se resuelven en la primera sesión.

TERAPIA DE FAMILIA:
Los sistemas familiares también entran en crisis y necesitan ayuda porque a lo largo de los años se van acumulando conflictos no resueltos, crisis vitales de sus miembros, traumas relacionales, problemas de comunicación etc.
El objetivo es entender y sacar a luz las dinámicas inconscientes que perturban a la familia y generan sufrimiento y síntomas.
La primera entrevista se hace sólo con los padres y luego se invitan a los hijos o a los miembros del sistema que sean necesarios.
Se identifican los conflictos a través del modelo sistémico trans-generacional y se ayuda al sistema a caminar hacia los cambios deseados y hacia nuevas formas de resolución de conflictos.

Normalmente la primera sesión acuden los padres y vienen a buscar ayuda con respecto a sus hijos, conflictos con algún síntoma, crisis vitales, problemas con la emancipación de los hijos, problemas con la comunicación, con la disciplina o con la falta de cercanía emocional entre las distintas generaciones, entre otros.